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lunes, 17 de noviembre de 2014

Negruzca y dulzura



Te despiertas y no sabes si fue cosa de la casualidad o el destino. ¿Y no son lo mismo? ¿Te despiertas de verdad?
Te encuentras un día nublado, a ti te puede parecer triste y a otros lo más bonito que hayan visto nunca. “Lo bello está en los ojos que miran” ¿No es así?
Te sientas en medio de la nada, cierras los ojos, los abres y te das cuenta de que en la nada hay algo. Ves las nubes flotar, las personas pasar, la vida, el tiempo. Quién soy, mi definición no es mi nombre. Dónde voy, solo se dónde no quiero ir.
Te das la vuelta y ves una luz entre las nubes.
Cada persona que veo pasar es una vida, un sueño. Sueño que cambia con el tiempo, así de ambiciosos somos. Caminan de un lado para el otro rápidamente y si consiguen un medio para hacerlo más rápido, mejor. No veo que se paren a descansar de una vida tan estresante. A simplemente mirar las nubes pasar. El futuro es algo incierto que se puede cambiar en cualquier momento prácticamente a nuestro antojo.
Puro instinto, supervivencia somos. Nadie quiere ser aplastado, sacamos nuestras garras en cualquier momento, nos creemos los mejores, no está mal. Cada cual a su manera.
Ahora cierras los ojos y respiras. ¿Preparado para ver el mundo? Sí, tú mundo, para cada quien más diferente.
¿Vuelves al estrés? ¿Te quejas? Llevabas toda la vida haciéndolo sin decir ni mu ¿Qué te pasa a ti? ¿Resulta que ahora necesitas ese descanso?
Cierras los ojos otra vez, pero esta vez más fuerte. Cuando los abres nada ha cambiado, excepto ese haz de luz que ahora asoma entre las nubes. Poco dura esa luz, las espesas nubes negras lo van tapando, anuncian tormenta. Pero no hay que desanimarse, la oscuridad no siempre es mala y la luz no siempre es buena.
No mires al cielo con tristeza, este te puede estar mirando con la cara sonriente de un niño, puede convertirse en la cara de la abuela que te pasa por al lado o la cara de alegría con la que decidas que te mira.
No sé si somos nadie o alguien, pero ese ya es otro debate. Y ya es hora de volver.
Gracias por tu negruzca y dulzura.